viernes, 30 de mayo de 2014

PROYECTO CASTOR

El proyecto Castor es un depósito estratégico artificial de gas natural situado frente a la costas de Castellón y Tarragona, en aguas territoriales españolas del Mar Mediterráneo. El depósito es el quinto y más grande de los existentes o planificados en España, creado para suplir la demanda energética española de gas natural en caso de escasez o cese de las importaciones. El proyecto Castor puede almacenar un máximo de 1900 millones de metros cúbicos de gas natural, suficiente para suministrar el equivalente a 50 días de consumo en España.
El proyecto Castor comenzó sus operaciones en mayo de 2012, dando inicio el 10 de abril de 2012 la primera inyección de gas.Es propiedad de la empresa Escal UGS (participada en un 66,67% por ACS)

-Funcionamiento:
El depósito del proyecto Castor aprovecha la existencia de un antiguo yacimiento petrolífero agotado en los años 70, el de Amposta, para inyectar gas natural proveniente de la red estatal de gaseoductos a una profundidad de 1750 m bajo el mar. El gas se desvía de la red desde una estación situada en localidad de Vinaroz hasta la plataforma marina por medio de 30 kilómetros de gaseoducto submarino. La inyección de gas en el depósito, que puede durar 6 meses para llenarlo completamente, desplaza al agua que se encuentra en la roca caliza de naturaleza porosa. El gas queda atrapado en el depósito gracias a la existencia de rocas impermeables en estratos superiores que lo sellan. Para recuperar el gas guardado en el depósito se inyecta agua, se extrae el gas que debe ser tratado y se devuelve a la red de gaseoductos. Una parte del gas inyectado en el depósito, denominado "gas de colchón", es irrecuperable pero esencial para el correcto funcionamiento de las instalaciones.
-Efectos sísmicos
En abril de 2012 se produjo un terremoto de 3,1 en la escala Richter en las inmediaciones de la plataforma de inyección. Fue calificado como "normal" por el Observatorio del Ebro.
Desde mediados de septiembre de 2013 se produjeron varios cientos de terremotos, la mayoría de ellos de escasa magnitud e imperceptibles, en la zona donde el proyecto Castor estaba inyectando gas. Sin embargo algunos de los terremotos alcanzaron magnitudes perceptibles. El 1 de octubre se produjo un seísmo de 4,2 en la escala de magnitud de momento, causando alarma en las poblaciones próximas a al depósito donde pudo ser sentido (en Alcanar, Benicarló, Las Casas de Alcanar, Cervera del Maestre, Cálig, Peñíscola, San Carlos de la Rápita y Vinaroz fue sentido con una intensidad grado III). Los trabajos de inyección de gas fueron paralizados el 16 de septiembre tras los primeros temblores y la empresa Escal UGS reconoció que los terremotos podían estar vinculados al proyecto Castor, aunque lo normal es que el tipo de actividades llevadas a cabo sólo generan microseísmos de magnitud 1 o 2. El 4 de octubre la Guardia Civil investigó in situ el cese de la actividad de la planta a instancias de la Fiscalía de Castellón.El Instituto Geográfico concluye que hay relación directa entre los seísmos en el Mediterráneo y y el proyecto gasifico Castor.
Algunos vídeos sobre ello:


TRABAJO SOBRE LAS MINAS DE URANIO EN SALAMANCA

Una mina de uranio atravesará un área protegida en Salamanca

Como si se tratase de una aparición, los grupos de jubilados que pasean por la carretera SA-322 junto a Baños de Retortillo (Salamanca) se detienen, perplejos, ante las oficinas que Berkeley Minera España SA, de matriz australiana, acaba de construir en medio del encinar. Son la primera muestra visible del proyecto Retortillo-Santidad; un plan que, cuando se materialice, albergará una de las pocas minas de uranio a cielo abierto que hay en Europa.
La explotación está ubicada apenas a un kilómetro del balneario, en medio de un bosque mediterráneo de gran valor ecológico y ambiental. De hecho, existen dos directivas europeas que protegen la zona dentro de las redes ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y LIC (Lugar de Importancia Comunitaria). Pero estas no han sido obstáculo para que la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León emitiese, el 25 de septiembre de 2013, una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable al proyecto. Una “decisión precipitada e incomprensible”, según José Luis Moreno, presidente de la plataforma Stop Uranio; y que choca, además, con la prudencia que sí ha tenido la Comisión Europea al conocer el proyecto, que ha decidido abrir un expediente informativo en respuesta a la denuncia interpuesta, el pasado 30 de agosto, por Stop Uranio. Esta plataforma denuncia que Berkerley “incumple el Programa General de Medio Ambiente de la UE de horizonte 2020”, por el que se pretende “que el capital natural esté protegido y mejorado, además de que se salvaguarden la salud y el bienestar de los ciudadanos”. La Comisión aún está recabando datos y no ha decidido si llevará el expediente adelante.
También los portugueses se han interesado por la mina —la frontera apenas queda a 50 kilómetros—. Grupos ecologistas de ambos países se han reunido recientemente en Villavieja (pueblo al que pertenece parte del yacimiento) para denunciar los daños que explotaciones como esta, en las que se manipula mineral radiactivo, pueden causar a las personas y al medio ambiente.Por su parte, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) tiene entre sus competencias exigir a la empresa que cumpla los protocolos que rigen para este tipo de explotaciones. Y si considera que el dossier está incompleto, se lo hace saber. Así ocurrió el pasado 5 de marzo, cuando pidió a Berkeley que hiciese correcciones tras haber observado “carencias significativas”. Le viene a decir que los residuos son radiactivos y deben ser tratados como tales; no como pretende la empresa, que los considera residuos sin más y así podría depositarlos al aire libre o en el hueco que deje la extracción de mineral. “Lo que el CSN pide es un tratamiento similar al que se requiere para los cementerios nucleares”, comenta Gabriel Risco, portavoz de Equo en la región.
Mientras tanto, Berkeley sigue cumpliendo los plazos y aportando la documentación que le exige el CSN y espera que la Administración le autorice a iniciar los trabajos cuanto antes. “Confiamos en que sea a principios de 2015”, dice Francisco Bellón, su director general, quien añade por si alguien dudara de la seguridad del proyecto: “Hemos pedido estudios radiológicos, medioambientales, sobre el impacto del ruido y las explosiones o sobre la restauración de terrenos a empresas especialistas internacionales”. “Entiendo que la mina pueda generar alguna sensibilidad, pero precisamente por eso hemos desarrollado un proyecto absolutamente riguroso”, concluye. Y es que, efectivamente, la “sensibilidad” en la zona es grande; unos porque creen que la mina va a ser el maná que les saque de pobres —Berkeley ha prometido crear 196 empleos—, y otros porque no acaban de entender que “pueda cometerse tal salvajada ecológica y medioambiental, además de que se va a envenenar a la población”, dice Jesús Cruz, autor de un blog muy activo en contra de la mina.
LA MINERÍA A CIELO ABIERTO
Devastación ocasionada por la minería a cielo abierto
El creciente aumento en la demanda mundial de los metales, fomentada por las operaciones especulativas de los grandes inversores a nivel internacional, ha disparado el interés de las multinacionales del sector por un nuevo tipo de formas de explotación de los recursos muy poco respetuosas con el medio ambiente.

La minería a cielo abierto remueve la capa superficial del terreno para hacer accesibles grandes cantidades de mineral de baja ley, que en el pasado fueron considerados como no rentables por su escasa proporción de mineral de calidad. En un corto período de tiempo puede modificarse totalmente la orografía de una zona haciendo rentable en los mercados debido a las actuales circunstancias la explotación de unos pocos gramos de mineral por tonelada de roca procesada.

Los procedimientos empleados, muy contaminantes, utilizan inmensas cantidades de agua y sustancias químicas de elevada toxicidad, comprendiendo diversas etapas que ocasionan impactos ambientales concretos durante: (a) La prospección y explotación de los yacimientos, (b) La preparación de las minas, (c) La explotación minera y (d) El posterior tratamiento de los minerales obtenidos a fin de obtener una producción rentable para su comercialización.

La minería a cielo abierto dispara los beneficios de unas pocas corporaciones transnacionales, pero supone un perjuicio más que evidente a nivel social, enfrentando a las poblaciones y ambiental, por los graves riesgos que entraña para la salud humana y el entorno natural.

El Proyecto Salamanca

Mapa de la concesión, entre Retortillo y Villavieja de Yeltes
Berkeley Minera España S.A., filial de la compañía australiana Berkeley Resources Ltd., pretende aprovechar dentro de la comarca salmantina delCampo Charro una concesión de explotación de2.517 hectáreas para la extracción y procesado de mineral de uranio por lixiviación estática, entre los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes.

El proyecto, denominado "Retortillo-Santidad", implicará un movimiento de tierras superior a los 200.000 m³ anuales, cinco megavoladuras a la semana y el procesado de 2.000.000 de toneladas/año de mineral de baja ley, del que se preveen la extracción 1,5 millones de libras de óxido de uranio al año (aproximadamente 675 toneladas).

La explotación, prevista para 11 años (incluyendo las tareas de preparación, producción, restauración y clausura), estará dividida en dos zonas: la de Retortillo (2,7 kilómetros de longitud por 580 metros de anchura) y la de Santidad (de 1,6 kilómetros de longitud por 310 metros de anchura).

Berkeley Minera España S.A. se anuncia como la gran solución a los problemas de la comarca y promete 200 empleos, pero en ningún momento ha explicado cuántos puestos de trabajo, derivados de la actividad extractiva, pueden ponerse en peligro en otros sectores productivos, ni la drástica caída en la valoración económica que sufrirán las propiedades de los particulares de los pueblos afectados y de otras localidades de la zona.

Por otra parte, tampoco se han tenido en cuenta los riesgos para la salud tanto de los vecinos como de los potenciales trabajadores derivados de la minería de uranio a cielo abierto, considerada como una de las actividades industriales más tóxicas que existen. Contaminación de aire, agua y suelos que pueden tener consecuencias irreversibles para las poblaciones afectadas.

Además, la concesión minera está atravesada por el río Yeltes, singular paraje sobre el que se han definido dos espacios de especial protección a nivel europeo (Red Natura 2000): La Zona de Especial Protección para las Aves de las Riberas de los ríos Huebra y Yeltes (ZEPA ES0000247) y el Lugar de Interés Comunitario de las Riberas de los Ríos Huebra, Yeltes, Uces y afluentes (LIC ES4150064). En ambos casos, se trata de áreas protegidas colindantes con la pretendida explotación, por lo que afirmar que lo que suceda en la mina no va a tener efecto alguno sobre el entorno inmediato es, cuanto menos, un acto de cinismo por parte de la empresa y quienes dan luz verde a su plan operativo.

Con posterioridad, Berkeley España S.A. ha sumado a sus planes las localidades de Alameda de Gardón (Salamanca) y Peraleda de la Mata (Cáceres) para su incorporación al plan de explotación de Retortillo-Santidad los proyectos de "Alameda" y "Gambuta", sobre una superficie de varios miles de hectáreas adicionales con el único objetivo de maximizar beneficios abaratando costes de producción al compartir infraestructuras de las que tendrían el lamentable honor de ser las únicas minas de uranio permitidas en todo el territorio peninsular..
Aquí os dejo unos vídeos sobre el proyecto: